El arte no puede ser desvinculado del mercado (aunque sea para hablar de amor y a mí me encantan las historias de amor)
El teatro está vivo, mucho más vivo en el vendedor callejero que se las arregla para que el peatón preocupado con millones de cosas todavía pare y lo escuche. En el circo digno, aunque pobre. En cualquier obra de teatro realista que mueve algún hilo fino en nosotros, bien al fondo, lo que no es frecuente. No es una cuestión de estilo, pues debe haber espacio para todos ellos. Es cuestión de no dejarse tragar por la estética novelera, por el buen gusto que hoy no es más dictado por lo erudito sino por la cultura de masas. Contra-contra-contra cultura. La propaganda que divulga la obra como si fuese una película, un banco, la nueva novedad. Arte y mercado. Cómo diablos deberían hacer para vivir juntos sin que el segundo devore al primero? Eso es posible? No creo en el teatro que se contenta con "representar bien", como si contar una historia excluyera la posibilidad de indagar sobre el lennguaje más conveniente para hablar de algo. No creo en la dialéctica forma-contenido. Ni creo que cada asunto haga que un a forma emerga. Pues dependerá de los artistas involucrados y de las intenciones en juego. El gran villano y la gran diva en nuestras obras, alzado a la condición de prima dona por el público, es el mercado. La gente va a ver el Hamlet de xxx, el Rey Lear de xxx, y etc. Arte y mercado deben ser problematizados juntos en la propia génesis del trabajo artístico. Olvidarlo, negarlo, irgnorarlo, rechazarlo evidencia una cierta miopía que en algunos expresa ignorancia o cierta ingenuidad y en otros un cinismo acorde a estos tiempos.

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